Trucos para conseguir un rebozado sin gluten sabroso y crujiente

De todas las técnicas de cocina, el rebozado es una de las más populares. Es sencilla y muy práctica, ya que soluciona muchas comidas y cenas en multitud de hogares y familias: escalopas, libritos o croquetas son la opción favorita para muchos niñ@s.

La razón de ser del rebozado es proteger la carne (en el caso de rebozar con pan rallado) o el pescado (si se reboza con harina) de quemarse en el aceite, y evitar las molestas salpicaduras que resultan del contacto del agua contenida en la carne o pescado con el aceite. Además de esta cuestión técnica, conseguir una textura crujiente y un color dorado hace que la comida sea más apetecible a gusto de tod@s.

Sin embargo, puesto que en cada casa se cocina de una forma, también el rebozado es muy personal. En este post te damos algunos consejos y trucos para que tus rebozados sin gluten sean memorables. ¡Apúntalos bien! 😛

  • El orden de los productos. En matemáticas, el orden de los factores no altera el producto, pero en la cocina, el orden de los productos sí altera el resultado. Es el caso de los rebozados. Para conseguir una textura crujiente y sabrosa en las carnes, sigue este orden: harina + huevo batido + pan rallado. ¡Verás qué color dorado más apetecible!
  • Usa un tamizador. En los rebozados con harina, pasarla por el tamizador evitará que se hagan grumos. Para evitar la contaminación cruzada, toma la precaución de usar un tamizador específico para la cocina sin gluten si en casa hay no-celíacos.
  • Temperatura del aceite. El aceite debe estar muy caliente, entre 160 y 170 ºC. Para asegurar que la temperatura se mantenga alta, no hay que subir la potencia, sino freír las piezas o trozos de de pocos en pocos.
  • Especias y semillas. ¿Por qué no darle un toque exótico con nuez moscada? ¿O un toque rústico con el perejil? También puedes ser original y ponerle una capa de kikos de maíz triturados.
  • Punto de sal. Si lo que haces es empanar, es decir rebozar con pan rallado, ten en cuenta que el pan rallado ya suele tener un punto de sal, por lo que no debes excederte con el sazonado.
  • Cocina más saludable. Rebozados, tempuras, y empanados suelen preparase en freidora o en la sartén, pero con una cantidad de aceite considerable. Sin embargo, también existe una opción más saludable: el horno. Un ejemplo puede ser los populares aros de cebolla al horno.

Finalmente, recuerda, echarle rienda suelta a tu creatividad puede marcar la diferencia, pero debes estar siempre segur@ de que los ingredientes que usas son aptos para celíacos. Si usas ingredientes que son sin gluten de forma natural, podrás cocinar con mayor seguridad y tranquilidad. También puedes rebozar de mil maneras, y el uso de huevo no siempre es necesario.

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