La celiaquía en los niños

La celiaquía es una enfermedad que puede desarrollarse a cualquier edad, por eso, si conocemos algún caso cercano, es bueno que nos familiaricemos con ella. Por otro lado, si ya desde pequeños inculcamos a los nuestros la importancia de unos hábitos saludables, aún es más relevante que tomen consciencia de su salud y condiciones si son celiacos.

¿Qué hacer si diagnostican de celiaquía a tu hijo?

Lo primero, guardar calma. La celiaquía es una enfermedad controlable y hablar de ella en nuestros círculos más cercanos –familia, escuela, amigos– es el primer paso para normalizarla. Para seguir una dieta sin gluten, es importante conocer bien qué alimentos no se pueden tomar y cuáles sí. Es importante conocer los ingredientes usados en las comidas que se van a tomar, sea en el propio hogar, en la escuela, en casa de amigos o en un restaurante.

El tratamiento en la infancia

Durante el primer mes después del diagnóstico, además de seguir una dieta sin gluten, es recomendable limitar las cantidades de grasa y azúcar refinado, para que el revestimiento interno de los intestinos pueda sanar antes de poder absorber los alimentos. La total desaparición del gluten en la dieta mejorará los síntomas: el niño recupera el apetito en pocos días y se muestra menos irritable. En unas semanas, las diarreas disminuirán y tu hijo recuperará peso. Y, en unos meses, empezará a crecer con normalidad. La mayoría de mejoras en la salud y el aspecto físico pueden darse incluso mucho antes de que los intestinos se hayan recuperado totalmente.

Algunos consejos prácticos

  • Mantener una dieta variada ayuda a que el niño no sienta que es distinto. Y si más miembros de la familia se unen a l menú sin gluten, todavía mejor.
  • Explicar qué síntomas puede experimentar el niño a causa de la enfermedad, y qué hay que hacer si aparecen los síntomas.
  • Etiquetar los alimentos sin gluten con una pegatina personalizada. Por ejemplo, un sol con las siglas del niño. Así el niño aprenderá a identificar qué tipo de alimentos puede comer.
  • Llevar en la mochila del colegio una lista de los alimentos que no puede comer porque contienen gluten. Esto facilitará el manejo de la enfermedad en el colegio.
  • Asegurarse de que en el colegio, los profesores, monitores y acompañantes de comedor están al corriente de la condición de celiaquía del niño para evitar una dieta con gluten y evitar la contaminación cruzada si comparte mesa con niños no celiacos.
  • Hacer la compra con tu hijo y enseñarle a leer las etiquetas hará que cada vez el niño pueda ser más autónomo en el manejo de la enfermedad.

Sigue nuestro blog; en él te daremos más consejos y te contaremos más acerca de la celiaquía y de cómo llevar una vida CON normalidad, CON ilusión y CON todo el sabor posible. Porque en PROCELI, nuestra palabra favorita es CON.

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